Leyenda de la fábrica de espagueti

The Old Spaghetti Factory es una cadena de restaurantes italianos, cuyo primer establecimiento se sitúa en Victoria, a unos pasos de la esquina de Belleville, cerca del hotel de la Emperatriz y el museo real en Canadá. El edificio fue construido en 1970, y desde entonces ha sido sede de algunas leyendas de terror realmente escalofriantes, pues se dice que dentro de sus confines habitan tres entidades fantasmales: un conductor de tranvía, un hombrecillo rojo, un niño, y una pequeñita.

Leyenda de la fábrica de espagueti

El edificio originalmente albergaba una tienda de mayoristas de abarratotes; la W.H. Malkin Co. Ltd., y posteriormente se convirtió en el mencionado restaurante, este mantiene una decoración de su época inicial asi como algunos artefactos de tiempos antiguos, entre ellos un viejo tranvía de 1904, mismo que tiene mesas en su interior y al cual se liga el fantasma mas famoso de este lugar. Se utilizó el carro, Número 53 de la flota de tranvías de British Columbia Electric Railway Company. Construido en 1904, abandonó el servicio de transporte público en 1957, y se instaló en el edificio en 1969. Trayendo consigo un espíritu uniformado como conductor. Él espera hasta que el establecimiento cierra y luego se sienta siempre en la misma mesa dentro del carro y aprovecha para mover algunas cosas, causando un escandalo que los empleados no pueden ignorar.

El segundo fantasma es un hombrecillo, de rostro y cabello rojizo, razón por la cual le apodaron “Little Red Man o Looky-loo”, este pequeño pasea por la cocina hablando a los empleados por su nombre, pero disfruta más meterse en el baño de mujeres para sorprender a las clientas. En cierta ocasión, dos damas vieron a un enanito completamente vestido de rojo saliendo de los cubículos, este las vio y rio maliciosamente, para después salir por la puerta sin que nadie mas pudiera verlo. Una de las mujeres alcanzó a fotografiarlo, pero al revelar la película solo salía en ella una mancha roja. Nadie sabe de donde salió el hombrecillo, pero están de acuerdo en que es algo diabólico.

El tercer fantasma corresponde a un niño que fue identificado por un psíquico como “Edward”, este chico se pasea por el restaurante gastando bromas a empleados y clientes por igual, una vez se reflejó en un espejo, al parecer estaba jugando en una de las columnas, pero cuando la testigo giró la cabeza para verlo directamente, no había nadie. En 2012, hizo su aparición ante una de las empleadas, ella estaba en la parte trasera, arreglando el lugar después del cierre nocturno, y el chico pasó corriendo junto a ella. Fue una sorpresa porque era extraño que hubiese un chico, pero lo siguió hasta que él se encendió debajo de una mesa y desde ahí la miró fijamente, en ese momento la muchacha se llevó un susto tremendo pues notó que tenía vacías las cuencas de los ojos, y salió huyendo despavorida hasta encontrar al gerente para renunciar de inmediato. Este pequeño también es el responsable de doblar los cubiertos o colocar una silla sobre las mesas.

El ultimo fantasma, es una niñita, que lleva consigo un globo, en cierta ocasión tuvo una conversación con una visitante, en la cual dijo estar buscando a su madre, pero cuando la chica volvió con ayuda, la pequeña se había desvanecido.

Según el psíquico que visitó el restaurante dijo que existe un vórtice en la parte trasera del restaurante, este funciona como una puerta entre las dimensiones que permite a los espíritus entrar a nuestro mundo, además afirmó que varios artefactos del restaurante están ligados a ciertos espíritus.

Asi que por una u otra razón, este restaurante está plagado de espíritus, así que se pueden disfrutar de dos atracciones en una: una rica comida italiana, y una casa embrujada.