Leyenda del restaurante Five Fishermen

Leyenda del restaurante Five Fishermen

El Five Fishermen es una pieza clave de la cultura gastronómica centro de Halifax, Nueva Escocia, desde 1975, en él se sirven que sirve deliciosos platillos de mariscos, acompañados de una que otra aparición fantasmal, por lo cual se ha convertido en un imán para los amantes de lo paranormal.

La historia del edificio comienza a principios del siglo XIX, cuando los feligreses de la Iglesia Anglicana de San Pablo abrieron La Escuela Nacional; la primera que ofrecía educación gratuita en Canadá. La institución abrió sus puertas en 1818 y al superar los cuatro pisos de altura, tuvieron que mudarla a Dalhousie College para seguir satisfaciendo las necesidades de la población. El antiguo edificio fue tomado por la escritora y educadora Anna Leonowens de «The King and I», quien comenzó La Escuela de Arte y Diseño de Victoria. A principios del siglo XX, después de que la escuela fuera trasladada a otro lugar, Snow & Company Undertaker, estableció ahí el primer depósito de cadáveres de la ciudad, más tarde la empresa se convertiría en J.A. Snow Funeral Home.

Durante la época que sirvió como casa funeraria, recibió a mas de 125 muertos del desastre del Titanic en 1912, y posteriormente, en la explosión de Halifax el 6 de diciembre de 1917, atendió unas 30 o 40 victimas por día. En ese entonces, los ataúdes se amontonaban en las afueras del edificio, y empezaron a escucharse las historias de fantasmas y aparecidos. Mismas que hoy en día se han convertido en leyendas de terror muy espeluznantes que inundan el restaurante.

La mayoría de los eventos paranormales han sido presenciados por los empleados del restaurante, aunque los clientes no se han salvado de ellos. En cierta ocasión, mientras el gerente estaba solo en el restaurante a las dos de la madrugada, escuchó algunos sonidos, pero no pudo encontrar la fuente. En otra ocasión, durante la primera noche de trabajo, un joven lavaplatos, escuchó un ruido, al levantar la vista, se encontró con un espectro traslucido que atravesaba la cocina y salió del edificio rápidamente para no volver jamás. Pero la historia más impresionante le sucedió a una familia de 10 proveniente de Manitoba.

Los miembros de la familia desconocían las historias macabras del lugar, y mientras bajaban del tercer piso, una niña de doce años vio la figura de una joven mujer que flotaba sobre la escalera, la pequeña dio aviso a su madre de inmediato, y esta trajo al personal del establecimiento, solo para darse cuenta de que ese fantasma ya se había aparecido a otras personas antes.

Por su parte, algunos miembros del personal ya se han acostumbrado a los eventos sobrenaturales, pues es habitual que sucedan cosas extrañas: vasos que vuelan de las estanterías, objetos que se mueven de lugar, grifos que se abre y cierran solos, y murmullos… en alguna ocasión gritos de personas que llaman a todos por su nombre.